
Desde las 2:00 de la tarde, la Plaza Fundacional de Usme empezó a congregar a familias que llegaron puntuales a la cita para disfrutar de la novena y de las actividades programadas durante la jornada.
Con el paso de las horas, el espacio reunió a más de 1000 personas, que permanecieron hasta el cierre del evento. Niños, abuelos y familias completas de la zona urbana y de la ruralidad compartieron el mismo lugar; algunos incluso llegaron acompañados de sus perritos, con quienes también bailaban al ritmo de la música.
El ambiente fue cercano y alegre: la gente cantaba, se movía al compás de las presentaciones artísticas y recorría la zona gastronómica para degustar los productos de los emprendimientos locales.
A lo largo del día se vivieron momentos que reflejaron el sentir de la comunidad. Las palabras de saludo de la alcaldesa local, Leidi Marcela Pinilla, fueron recibidas con entusiasmo, entre aplausos y gritos espontáneos de “¡Viva Usme, carajo!”, evidenciando el orgullo por el territorio.
Las presentaciones de los artistas estuvieron acompañadas de risas, coros colectivos y una participación constante del público. Hacia las 5:30 de la tarde, a pesar de la temperatura, el ánimo no decayó. Las ruanas aparecieron; algunos disfrutaban la música con un tinto en la mano y otros continuaban bailando, demostrando que el clima no fue impedimento para seguir compartiendo.
La presentación de Iván y sus Van Van aportó humor y cercanía, con bromas que ayudaron a mantener un ambiente cálido y familiar. Uno de los momentos más curiosos se vivió al finalizar la misa en la iglesia ubicada detrás de la tarima, cuando varias personas salieron del templo y se sumaron al ritmo de la música, bailando junto a la comunidad que ya se encontraba en la plaza.
Las voces de los asistentes resumieron el espíritu de la jornada: una habitante de la ruralidad destacó que vivir la novena en comunidad permite ver la unión entre la zona urbana y las 14 veredas; un adulto mayor afirmó que en Usme vive la gente más alegre de Bogotá; y varias familias expresaron su alegría por compartir el momento juntas.
La sensación general fue de alegría, tranquilidad y disfrute compartido, en un día en el que la música, la tradición y el encuentro reafirmaron el valor de vivir estas fechas en comunidad.
“Gracias a cada familia que llegó y compartió este encuentro tan especial.
Vivir la novena en comunidad nos recuerda que la Navidad es unión, respeto y paz.
Que estos días nos sigan invitando a encontrarnos, a cuidarnos y a celebrar en familia.”